| 8 de marzo de 2011 ¿Es realmente más cara la Telefonía IP? Una tecnología disruptiva es aquella que rompe violentamente con el status quo; es decir, su efecto es tan profundo que nos permite hacer las cosas de una manera completamente diferente a como se venían haciendo en el pasado. Ejemplos de estas tecnologías, cuando hablamos de comunicaciones, son el telégrafo, el fax, el celular, y por supuesto, la telefonía IP. Es interesante analizar que el telégrafo se inventó desde 1804, pero no hubo una versión comercialmente viable hasta 1837 en los Estados Unidos. De igual manera, el fax ha existido por mucho tiempo en diferentes formas desde finales del siglo 19, pero la versión comercial no existió hasta la década de 1990. La primer llamada de telefonía móvil se hizo en 1946, pero no fue sino hasta la década de 1990 que realmente se volvió una tecnología utilizada masivamente. Aún más interesante es ver que los ciclos de adopción de estas tecnologías cada vez se han venido haciendo más cortos. En el caso de tecnologías de comunicaciones, esto en realidad tiene que ver con 2 factores: El tiempo en el que una tecnología se vuelve económicamente viable, y por lo tanto, comercialmente disponible a los mercados masivos de consumidores interesados en adquirirla. Hace escasos 10 años la telefonía IP como tecnología disruptiva era un tema verdaderamente discutible, pues no se sabía aún si se adoptaría universalmente o no. Aunque en 1999 ya existían los primeros teléfonos IP, todavía había una colección de barreras para que fuera económicamente viable para empresas, organizaciones y gobiernos. Hoy, gracias al ciclo evolutivo por el que pasa toda tecnología, tenemos una multiplicidad de aparatos telefónicos por los cuales podríamos optar, y al haber muchas opciones, automáticamente encontramos cada vez más la viabilidad económica. También tenemos la infraestructura en su lugar para poder utilizar la telefonía IP donde la requiramos en forma de redes inalámbricas WiFi en aeropuertos, hoteles, y lugares públicos. Nos comunicamos entonces utilizando múltiples dispositivos como software en laptops, software en nuestros teléfonos inteligentes, software en tablets o hasta aparatos físicos dedicados como teléfonos IP inalámbricos que funcionan con redes WiFi. Una percepción sobre telefonía IP es que es más cara que la telefonía tradicional, pero la realidad cuando se analiza un poco más a detalle es que los teléfonos IP nos traen beneficios que terminan por volverla mucho más costo efectiva que la telefonía tradicional, por lo tanto, es más barata. Para empezar, la telefonía IP es tan disruptiva, que ha cambiado totalmente la forma en que hacemos las cosas, produciendo una gran cantidad de ahorros operativos. Ejemplos: Así como en su momento el telégrafo fue más barato que enviar correspondencia por tren atravesando todo el país o el fax permitió enviar documentos a distancia de manera inmediata, y como mi abuelo solía decir, el tiempo es dinero. Entonces el fax también “hizo más barato” el envío de esos documentos. Les apuesto sin temor a equivocarme que a la hora de invertir en la infraestructura para tener un telégrafo nacional nadie pensaba que era más barato que seguir usando el tren. Para continuar, podemos comentar que la telefonía tradicional no ofrece beneficios que la telefonía IP ofrece de manera nativa. Por ejemplo la movilidad; el poder recibir llamadas de nuestros clientes en nuestro número de la oficina, pero estando en hoteles, aeropuertos o en la calle definitivamente aportan un valor que no existía hace 10 años. La información de presencia que se intercambia con software de mensajería instantánea en computadoras y en otros dispositivos móviles nos permite escoger la mejor manera de comunicarnos con alguien a la primera. Qué decir del video y la manera en que ahora está presente desde teléfonos móviles inteligentes y tablets; el poder hacer una video llamada desde uno de estos dispositivos móviles a salas de Telepresencia, usuarios en sus casas con cámaras en sus computadoras, teléfonos móviles inteligentes u otras tablets, es algo posible hoy en día. Algunos otros beneficios que encontramos en los teléfonos IP son: Seguridad (encriptación de llamadas y otras funcionalidades) La inversión original en el equipo de infraestructura. Lo que pagamos por los equipos que nadie ve. Con ejemplos como estos la pregunta a responder no es si la telefonía IP es más cara; realmente es: ¿Cuánto valen para usted las interacciones de comunicación con sus clientes? Generalmente el valor que tienen dichas interacciones con nuestros clientes justifican por mucho la inversión en un sistema de telefonía IP.
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